Alejandro Catterberg, director de Poliarquía, analizó en No Somos Nadie el impacto del caso Adorni en el Gobierno y su efecto en la discusión pública.
«Respecto al caso Adorni, los medios dejaron de ser unidireccionales.»
«Yo te diría que tiene la consecuencia de que es un Gobierno que perdió la brújula, perdió el control de la discusión pública y del debate social en el último mes y medio. Es una señal de un Gobierno que se genera solito problemas donde tal vez no los había o donde no debería haberlos.»
«Yo veo un proceso en donde lo que más me sorprende de todo lo que está pasando en las últimas cinco o seis semanas es cómo el Gobierno se complicó la existencia solito. No veo que estos, ni un montón de temas que estamos viendo en las últimas semanas, sean emergencia o consecuencia de un accionar político de fuerzas que tengan capacidad, organización, coordinación y articulación para complicar a un Gobierno. Para mí responde más a errores, daños autoinfligidos, improvisación, desconocimiento, inexperiencia o decisiones político-estratégicas equivocadas del propio Gobierno.»
«Estamos frente a un sistema político que todavía está sufriendo las consecuencias de lo que fue la implosión de 2023, donde ya no existen más los partidos que dominaron en los últimos 20 años o están muy afectados, y donde los principales líderes de los últimos 20 años están muy retirados.»
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