José María Costa, editor de Sociedad del diario La Nación y periodista de LN+, se refirió en #NoSomosNadie al caso conocido como “Propofest”, que investiga el hallazgo de agujas hipodérmicas en el edificio de “Tati” Leclercq y las derivaciones judiciales en torno al uso irregular de medicamentos.
“Lo último que hay es que los dos anestesistas del Hospital Italiano fueron imputados por administración fraudulenta.”
“Son tres colegas amigas de Delfina Lanusse las que terminan alertando toda esta situación, porque decían que la veían en muy malas condiciones en los últimos tiempos. A ella se la expulsa del Hospital Italiano y se le inicia una causa penal.”
“La defensa de Lanusse dice que sus amigas supuestamente la quisieron ayudar y terminó con una causa penal.”
“Está al caer para la Justicia el contenido del celular de Salazar. Parece que hay tanta información que todavía no recibieron el informe final.”
“Lo que figura en el expediente es que Tati y Delfina fueron de las últimas en ingresar al departamento de Salazar antes de que lo encontraran muerto. Cuando estuvieron dentro del departamento, según las otras personas que estuvieron, vieron cómo Tati Leclercq tomaba el celular de Salazar y lo manipulaba.”
“No había un control fino en los hospitales. Las operaciones existían, pero por ahí, en vez de llevarse los dos frascos que necesitaban, lo que sobraba se lo llevaban. Ese control fino no existía.”
“A partir del escándalo, cambió el protocolo entre los hospitales porteños y ahora hay todo un circuito diferente que incluye más personas. Ahora va un anestesiólogo a la farmacia y le dice ‘necesito tanto propofol para un quirófano’ y el farmacéutico anota todo. Se anota cuánto de esas dosis se utilizó en el paciente, lo que sobró también se registra y se devuelve a la farmacia. Y se entregan tanto el frasco vacío como el que no se usó.”
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